domingo 27 de septiembre de 2009

rasguña las piedras


DETRAS DE LAS PAREDES
QUE AYER TE HAN LEVANTADO
TE RUEGO QUE RESPIRES TODAVIA
APOYO MIS ESPALDAS Y ESPERO QUE ME ABRACES
atravesando el muro de mis días.
Y rasguña las piedras,
y rasguña las piedras.
y rasguña las piedras hasta mí.
APENAS PERCEPTIBLES ESCUCHO TUS PALABRAS
SE ACERCAN LAS BANDAS DE ROCK AND ROLL
y sacuden un poco,
las paredes gastadas
Y SIENTO LAS PREGUNTAS DE TU VOZ
Y rasguña las piedras,
y rasguña las piedras.
y rasguña las piedras hasta mí.
Y SI ESTOY CANSADO DE GRITARTE
ES QUE SOLO QUIERO DESPERTARTE
Y POR FIN VER TUS OJOS
que lloran desde el fondo
y empiezo a amarte con toda mi piel.
y escarbo hasta abrazarte
y me sangran las manos
pero qué libres vamos a crecer
Y rasguña las piedras,
y rasguña las piedras.
y rasguña las piedras hasta mí.
y rasguña las piedras,
y rasguña las piedras.
Y RASGUÑA LAS PIEDRAS HASTA MI

jueves 10 de septiembre de 2009


"viendo los trenes pasar"
intentando no pensar

y esto es democracia?

Con un batallón de inspectores, la AFIP montó un operativo intimidatorio en Clarín
19:20Entre 180 y 200 empleados fiscales fueron enviados al edificio donde funcionan las redacciones de Clarín, Olé y La Razón. Otros 50 fueron a otras empresas del Grupo. Clarín había denunciado hoy la existencia de un subsidio irregular de más de 10 millones de pesos de la ONCCA, organismo que maneja Ricardo Echegaray, también titular de la AFIP.
mas informacion
Pagan $ 10 millones de subsidio a una empresa sin habilitación
En un operativo inusual por su magnitud, el Gobierno envió a unos 200 inspectores de la AFIP y de otras agencias a la sede del diario Clarín en Tacuarí al 1.800, en el barrio porteño de Barracas, y a otros 50 funcionarios más a otros edificios del Grupo Clarín.En la sede del diario, los inspectores, que llegaron en forma coordinada en varios camiones de la seguridad social, rodearon la manzana con un despliegue intencionadamente intimidatorio. Al llegar, algunos lucían nerviosos y pedían insistentemente por los apoderados de las empresas del grupo. El hecho se registró en medio de una serie de agresiones a directivos, campañas difamatorias con carteles en la vía pública y fuertes presiones, en el marco del impulso kirchnerista a su polémico proyecto de ley de medios. Es la primera vez en 64 años de existencia que el diario Clarín recibe un operativo de esta magnitud.Varias decenas de inspectores entraron al edificio mientras alrededor de un centenar permanecía afuera. Los que ingresaron, se dividieron en grupos y permanecieron reunidos con los responsables de distintas empresas del Grupo Clarín. La redacción de Clarín intentó comunicarse con la AFIP para consultar las causas del operativo, pero no obtuvo respuesta. Y en el Ministerio de Economía aseguraron desconocer cuál era el origen el procedimiento. Más tarde, el titular de la AFIP, Ricardo Echegaray, envió una carta al diario en la que aseguró que no fue él quien encargó el operativo. Y a última hora trascendió que habría echado al responsable de ordenarlo.El funcionario que comandó el operativo en Clarín es un director regional que se identificó, ante el pedido de periodistas, como Carlos Cosentino. Aseguró que encabeza las tareas sobre Grupo Clarín S.A., y que su equipo cuenta con otros cuatro inspectores. Otro de los grupos está encabezado por Alberto Díaz, identificado como supervisor de Fiscalización. Y hubo por lo menos otros dos grupos más cuyas titulares no quisieron identificarse ni dar información a los periodistas. Se ampararon en el artículo 101 del procedimiento fiscal por el cual, según dijeron, sólo pueden dar información a los apoderados de las empresas."¿Es normal este despliegue de inspectores?, ¿se trata de un operativo de rutina?", le preguntó Clarín a algunos de los inspectores que, evidentemente, tenían una jerarquía superior a otros. Pero los consultados se limitaron a repetir que estaban realizando inspecciones impositivas, previsionales y de seguridad social, sin contestar sobre el inusual número de funcionarios. Para más datos, decían que había que hablar con Echegaray o "con el Banco Hipotecario", como llaman los inspectores a la sede de la AFIP.Además de Grupo Clarín S.A., los más de 200 inspectores realizaron una fiscalización sobre otras siete empresas del grupo. En el mismo edificio funcionan las redacciones del diario deportivo Olé y del diario La Razón. Simultáneamente, otro grupo de 40 inspectores, otro de seis y otro de cuatro se presentaron en otros tres edificios de empresas de Grupo Clarín.El operativo coincidió con la publicación de una información comprometedora para Echegaray, que además de titular de la AFIP es el jefe en los hechos de la ONCCA. En su edición de hoy, Clarín dio cuenta de que por decisión de la ONCCA se pagaron más de 10 millones de pesos en subsidios a una empresa sin habilitación

martes 1 de septiembre de 2009

2/9/09 0:42 hs.

jueves 27 de agosto de 2009


Hoy veo mi reflejo que me contempla desde el agua
peleamos, nos insultamos
me niega ,se diluye
se oculta de este monstruo que le causa horror
¿hoy veo mi reflejo?
el agua se evapora


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miércoles 26 de agosto de 2009

el día de "QiXi", una leyenda de amor milenaria

Los chinos celebran hoy el día de "QiXi", una leyenda de amor milenaria

Pekín, 26 ago (EFE).- Los enamorados chinos recuerdan hoy, séptimo día del séptimo mes en su calendario lunar, una fábula que se remonta a la época de la dinastía Han (206 a.C.-220 d.C.), cuyo hilo conductor es el amor imposible entre un granjero y un hada.

Aunque actualmente los chinos celebran, cada vez más, el tradicional día de San Valentín el 14 de febrero, en algunas regiones chinas aún conservan costumbres que recuerdan la leyenda de "QiXi" o el "Día chino del amor"
En el sur del país, en la provincia de Shangdong, las mujeres jóvenes realizan ofrendas de frutas y flores para pedir una mente lúcida y, según la tradición, si una araña aparece sobre esas donaciones significa que el hada les envía suerte.
En otras provincias, hoy se reúnen siete amigos para cocinar "bao zi", bollos rellenos, y esconden en su interior una aguja, una moneda y una fecha escrita con tinta roja que representan buenas habilidades, buena fortuna y un matrimonio futuro, respectivamente.
En la ciudad de Xian, capital de la provincia central de Shaanxi, hoy se representarán 77 piezas teatrales en las que el séptimo día del séptimo mes del calendario lunar es el protagonista, y además 77 parejas participarán conjuntamente en un ceremonia de boda.
También, en el día de hoy, muchos jóvenes acudieron al Buró de Asuntos Civiles de Pekín para solicitar una fecha para su boda, según publicó el diario "China Daily".
La leyenda en la que se basan las fiestas aparece por primera vez durante la Dinastía Han (siglos II a.C-III d.C.) y existen documentos históricos que mencionan la historia de "Qixi" durante las dinastías Jin (371-420), Tang (618-907), Song (960-1279) y Yuan (1279-1368).
La fábula conocida con el nombre de "QiXi", que significa "La noche de los sietes", describe la relación amorosa entre un mortal y un hada que se conocen casualmente cuando el granjero, "Niulang", sorprende al hada, "Zhinu", bañándose desnuda en un lago y deciden casarse.
"La Diosa de los Cielos" descubre este matrimonio y lo rechaza porque es un amor utópico y separa a los amantes para siempre enviándolos al cielo en forma de dos estrellas, Vega y Altair, que están separadas por la Vía Láctea.
Una vez al año, todas las urracas del mundo se reúnen y forman un puente que atraviesa la Vía Láctea y permite que los dos enamorados se reúnan, aunque si hoy llueve, los ancianos dirán que son las lágrimas del granjero, Niulang, y del hada, Zhinu, que no han podido verse el único día que los dioses se lo permiten.

domingo 23 de agosto de 2009

Sábado, 22 de agosto de 2009 Papelitos y ratas (nota pagina 12)

Ver nota en www.pagina12.com.ar


Por Eduardo Fabregat
Las ratas que estafan
y zafan son muchas.
Y son las que bendicen
sus miserias al final.
(“Morir”, Ca$hejeros, 2003)
Qué insulto a más de cuatro décadas de rock argentino, qué zapateo irrespetuoso sobre las tumbas de Luca, de Miguel, de Federico, de Pappo Napolitano. Cuánta desidia, cuánta soberbia, cuánta traición. Olvidemos por un rato –si es posible– las instancias judiciales, el desfile de testigos, el dolor cayendo gota a gota durante casi cinco años transcurridos, durante un año de proceso. Vayamos al otro hueso, vayamos a la cuestión que atormenta a los que saben cuánto costó salir adelante en nuestro Vietnam, hecho de saliva y sangre. Quienes aman el rock argentino hecho con pasión, con talento, con dignidad y honestidad, contra viento y marea, con las mejores intenciones, esta semana se han tragado uno de los batracios más intolerables de la historia que arrancaron Moris, Nebbia, Almendra, Manal y otros que no medían bengalas ni banderas, sino acordes y armonías vocales, poéticas sensibles y fuegos creativos.
(Para el desprevenido que aún no se haya percatado, una advertencia: esta columna es hija de la indignación. Si usted anda buscando moderaciones, si cree que los músicos de Ca$hejeros son realmente inocentes, vaya dando vuelta la página. Este periodista, que desde el día de la tragedia viene publicando argumentaciones basadas en su conocimiento y el de sus fuentes, que ha tratado de razonar en público y poner todas las cartas sobre la mesa, anda con los cables pelados, le saltó la térmica. La cara de piedra de Fontanet ya es una afrenta que no puede tolerar.)
Lo dictaminó el Tribunal Oral 24: la obediencia debida llegó al rock. Diego Argañaraz se convirtió en Jorge Rafael Videla, y Patricio Fontanet, Eduardo Vázquez, Maximiliano Djerfy, Juan Carbone, Cristian Torrejón y Elio Delgado pasaron a ser los simples miliquitos que sólo cumplían órdenes, no sabían nada, no escuchaban nada, no decían nada, sólo se subían a tocar, son tan víctimas como los padres devastados por la muerte que recibieron en la cabeza una celebratoria lluvia de papelitos –cortesía de Los Invisibles, El Fondo No Fisura, La Familia Piojosa–, y el dedo medio de la señora Susana cagándose en ellos y en su dolor, gozando la revancha.
Dan asco.
La estrategia dio excelentes resultados: el Pato criollo y sus compañeros se dieron cuenta rápidamente de que había que abrirse del manager, largarlo duro, hacerse los boludos y mirar para el costado mientras engrampaban al amigo por las decisiones que tomaron todos, por las irresponsabilidades que cometieron todos, por la contribución colectiva a casi doscientas muertes. El que avisa no es traidor, podrá decirse: el día en que se separaron las representaciones, cuando los músicos contrataron a su abogado y dejaron que Argañaraz se arreglara con el suyo, la suerte del manager quedó sellada. Lo dejaron solo. Está claro que a nadie le gusta ir en cana, pero la actitud dice unas cuantas cosas sobre la catadura moral de los reyes del aguante. El aguante se termina donde empieza el cagazo. Se viene a descubrir que el código de la calle incluye la cobardía.
El fallo no hizo más que confirmar todo lo que este diario viene denunciando desde el 2 de enero de 2005. Nada de lo que se escribió aquí es mentira. Pero los papeles hacen que sólo uno de los integrantes del grupo pague los platos rotos.
Afuera los pibes festejaban. En los foros donde campea el sentimiento de Copa Intercontinental ganada sobre la hora, se justifican diciendo que si hubiera sido al revés las imágenes de festejo habrían sido de los familiares de víctimas. La excusa, tan endeble como la de “eeeh, loco, bengalas prendían todos”, se desmorona con una simple observación del momento de la lectura del fallo: cuando el juez Alveró anunció las condenas a Chabán, Díaz y Argañaraz, los familiares no festejaban. Lloraban. Es lo poco que Cromañón les ha dejado. Los fans pueden ir a Olavarría a disfrutar a Fontanet haciéndose el vivo arriba del escenario. Los padres sólo pueden ir a ver tumbas.
¿Para esto atravesamos cuarentaipico años de luchas, de prejuicios, de persecuciones, de paciente construcción de un movimiento que fuera recordado por su arte? ¿Todo termina en que Chabán es un hijo de puta, y el cana es un coimero y el manager un inescrupuloso y los funcionarios unos corruptos? Mientras Ca$hejeros vende a $47,50 su disco en vivo en Obras 2004 (el de las cien bengalas en una sola noche), mientras recauda 15 mil espectadores en la misma Olavarría donde el intendente Eseverri padre se dio el lujo de prohibir a los Redondos, los músicos que tratan de ganarse la vida en Buenos Aires tienen que lidiar con la misma corrupción de siempre, con bolicheros que, amparándose en ser de los pocos que tienen habilitación, imponen condiciones a las que el término “abusivas” les queda tibio.
¿Esto es lo que nos queda, señor juez? ¿El sardónico triunfo de este sindicato de crápulas?
Ya basta de tibiezas: aun antes del 30 de diciembre de 2004, Ca$hejeros era una banda horrible. Sus discos de tapas impresentables eran una mala copia de un mal MP3 de un menjunje requemado de los Redondos, La Renga y Los Piojos. Su cantante ya era un gordito desafinado que fantaseaba infructuosamente con tener la verba, la pluma y la performance del Indio Solari. Sus guitarristas soñaban con algún día meter una nota, una sola nota, con la sensibilidad y justeza de Skay Beilinson o la garra de Chizzo. Si la prensa intentaba conseguir una nota con ellos era por la curiosidad de que semejante engendro arrastrara un Obras lleno, para tratar de entender cómo era que el público rockero de pronto se estaba conformando con tan poco. Ellos empezaban a disfrutar su status de Susana Giménez del rock, creyendo que negarse a dar notas o sacarse fotos bastaba para apoderarse de la mística de tipos que hicieron cien canciones mil veces mejores. Vendedores de humo, llamaban la atención por su poder pirotécnico antes que por su música.
Eran una banda horrible entonces, lo siguen siendo ahora. Y para completar el menú agregaron a sus cualidades el cinismo de escribir gacetillas en jerga judicial, la agachada de entregar a su manager para salvar el culo, la mariconada de tratar de borrar con el codo todo lo que dijeron e hicieron antes que se les quemara el rancho, literalmente.
La enorme riqueza del rock argentino exige una condena moral. No les hicimos el aguante, el aguante de verdad, a artistas valiosísimos, para que un grupete de mediocres escupa alegremente hacia el cielo, al ojo de creadores mucho más talentosos, y se salga con la suya. En las conversaciones que este cronista tuvo con músicos, managers, productores, no hubo uno solo que estuviera de acuerdo con el fallo. ¿Hay que quedarse con esa bronca contenida? ¿Hay que resignarse, cuando no hubo resignación frente a las razzias, frente al bastardeo del arte de la música, frente a la manipulación, frente a los intentos de prostitución de un género genuino, nacido del riesgo y el desafío artístico y no del oportunismo berreta, de la demagogia musical que engancha rápidamente una multitud?
Pappo los mandaría a laburar.
Miguel les recordaría que ante todo está la vida.
Luca los cagaría bien a trompadas.
Nosotros estamos acá. Conteniendo la náusea ante esta asociación de aficionados, monos con navaja que provocaron un daño irreparable. Preguntándonos una vez más por qué una parte del público, históricamente exigente con los estándares del rock hecho en Argentina, se conforma con una oferta artística tan paupérrima, la celebra, le perdona todo. De las tribunas se puede regresar, tan sólo hace falta ser de masa gris, cantó Spinetta. Es hora de abandonar la tribuna futbolizada, los papelitos, la cosa descerebrada que perdona y festeja la estupidez. Coincidir, sí, en que hay ratas que estafan y zafan. Pero que no sólo están afuera: bien pueden estar royendo por dentro cuatro décadas de arte genuino, hasta dejarlo en la miseria.


Y NO LO DECIMOS NOSOTROS LOS FAMILIARES


LOS CHICOS DE CROMAÑON PRESENTES AHORA Y SIEMPRE Y TODOS LOS RESPONSABLES PRESOS!


JUSTICIA X EL TERCO Y LOS 193 ANGELES!